¿ESTAMOS LOS COLOMBIANOS PREPARADOS PARA LAS NEGOCIACIONES INTERNACIONALES?


¿ESTAMOS LOS COLOMBIANOS PREPARADOS PARA LAS NEGOCIACIONES INTERNACIONALES?

Esta sin duda es una pregunta de gran importancia para poder ser participes activos de los grandes y si bien se hace, muy provechosos acuerdos comerciales que Colombia tiene con el resto del mundo, sin embargo desde mi punto de vista la respuesta a esta pregunta no es muy positiva que digamos, puesto que en investigaciones complementarias a la lectura ¿Cómo negociamos los colombiano? escrita por Enrique Ogliastri no se encontró mucho a favor de las técnicas colombianas, si es que así puede llamárselos.

En el mundo actual vemos cada día como la creciente comunicación e interdependencia de los países hace que  la interacción entre culturas sea más fuerte, y en términos de negociación, a veces hasta imposible. Es por ellos que evaluaremos como las particularidades de los colombianos  afectan un exitoso desarrollo de las relaciones internacionales.
Uno de los primeros aspectos que debemos mencionar  y si es el caso, mejorarlo es el de la impuntualidad de la cual tristemente muchos nos sentimos orgullosos, en Colombia es muy normal como fenómeno culturas que tengas que esperar entre 15 a 30 minutos por una persona que citaste, por muy importante que sea la cita, son pocos los que realmente son puntuales.

 Este aspecto afectaría en gran medida las posibles negociaciones  bajo los acuerdos comerciales que se tienen con países considerados como muy puntuales, hablando  específicamente de Alemania, que es considerado como el país más puntual del mundo en todas las actividades posibles y teniendo en cuenta que en el 2002, Alemania le compró a Colombia U$ 6.932.000 en flores. Del total de las exportaciones, la Unión Europea, en su conjunto compró el 9,3%, equivalente a US$ 62.506.571. Según, estadísticas europeas, Alemania, es el principal consumidor de flores en la UE, lo cual demuestra la gran importancia de ese mercado para nuestras exportaciones.

En su orden de importancia, debemos de hablar del incumplimiento, el cual afecta las negociaciones a futuro con prácticamente todos los países, este aspecto lo relaciono mucho con el hecho de que los colombianos damos “mucho” con tal de obtener un resultado deseado, sin embargo ese comportamiento genera grandes complicaciones a la hora de reclamaciones por garantías, cuotas pactadas, fechas de entrega, entre otros. Y que hacen que las relaciones a largo plazo no prosperen y la desvergonzada irresponsabilidad no asume las consecuencias.

De lo anterior se desprende el comportamiento de irresponsabilidad, el cual por orgullo  no permite reconocer que se llego tarde o que se prometió algo con lo que no se podía cumplir, la solución patriótica a este comportamiento es el de “echarle el agua sucia” a otro, lo cual empeora las cosas porque nadie asume las responsabilidades.
Una particularidad en los procesos de negociaciones es la de ser amables, de por si la hospitalidad Colombianas es admirada por muchos extranjeros, sin embargo en cuestiones de negocios esto es tomado como soborno y molesta mucho a los extranjeros de los países donde este fenómeno es prácticamente tabú.
Por último entre las características de cómo negociamos los colombianos es importante destacar como en un entorno de negocios internacionales con tendencias al Ganar-Ganar, el colombiano tiene la creencia de que gana o pierde, sin tener en cuenta factores y beneficios a futuro.
En cuestiones de marketing internacional no creo que los colombianos tengamos la capacidad de crear grandes multinacionales puesto que son pocas las  oportunidades de éxito en este precario sistema monetario, donde las decisiones que afectan a cerca de 45 millones de colombianos son tomadas por  cerca 13 familias con grandes influencias políticas y que solo buscan intereses particulares, tal es el caso de Carlos Sarmiento Angulo, quien teniendo un monopolio local y con grandes proyecciones internacionales, vendió una de las empresas más representativas y lucrativas del país, solo por hacer parte de un emporio empresarias de talla multinacional, entiendo la magnitud de la decisión por parte del Señor Sarmiento, cada uno busca lo que más le conviene, sin embargo no entiendo como el gobierno nacional permite que una empresa con esa importancia en la historia económica y cultural del país se venda de buenas a primeras. En mi concepto hubiera sido más sabio y beneficioso para la economía colombiana, ayudar a la expansión de esta como se hizo con IKEA la multinacional neerlandesa de origen sueco dedicada a la venta minorista de muebles y objetos para el hogar y decoración y que hoy es un ejemplo admirable de un monopolio justo; o como se hizo también con NOKIA, MOTOROLA, LG, HYUNDAI, entre otras.
Por ahora nos falta mucho camino por recorrer tanto en cuestiones de negociaciones internacionales como en materia de marketing internacional.






UNIVERSIDAD DEL VALLE
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA ADMINISTRACION
COMERCIO EXTERIOR
MERCADEO INTERNACIONAL
JHONATAN AGUDELO CAMPANO

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